En el rendimiento deportivo moderno, los «datos» se han convertido en un tema recurrente en los debates estratégicos; sin embargo, son pocas las organizaciones que logran traducirlos en decisiones que ofrezcan resultados medibles. El trabajo de David Funes Pol en 4DSAB Biomecánica, en Tenerife, destaca como un ejemplo de cómo conseguirlo, no a través de eslóganes, sino mediante una metodología estructurada.
4DSAB no es simplemente un centro que «utiliza tecnología». Es una organización en la que la tecnología está al servicio del método científico, y el método científico se orienta hacia un único objetivo: optimizar el rendimiento físico de forma sostenible, cuantificable y de manera que refleje las circunstancias reales del deportista. Esta es la esencia de la biomecánica deportiva aplicada que se practica en el centro.

La ciencia: la base del trabajo de David Funes Pol
Desde su fundación, 4DSAB ha funcionado según un principio claro: la evidencia es innegociable. En un entorno saturado de modas, dispositivos de última tendencia y métricas sacadas de contexto, cada intervención llevada a cabo por David Funes Pol se basa en la investigación aplicada, el análisis biomecánico y principios fisiológicos sólidos.
Doctor en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y en Fisiología del Ejercicio por la Universidad de La Laguna, Funes combina la docencia universitaria, la investigación y la experiencia práctica en la evaluación de deportistas y la planificación del entrenamiento. Esta doble perspectiva, que abarca tanto el laboratorio como el entorno deportivo, le permite traducir conceptos académicos complejos en decisiones prácticas relacionadas con la fuerza, la resistencia, la técnica y la prevención de lesiones deportivas.
En este contexto, la tecnología es un medio para alcanzar un fin, no un fin en sí misma. Uno de sus pilares fundamentales es el sistema 3DMA Sport, que eleva el análisis cinemático al nivel de precisión que exigen el deporte de élite y la investigación científica.
Análisis cinemático de la carrera: validación de la tecnología en el aula
Uno de los proyectos de biomecánica aplicada más representativos de Funes es el estudio de investigación Aplicación del análisis cinemático de la carrera en Educación Física y Tecnología, presentado en el III Congreso Internacional de Ciencias de la Salud y del Deporte.
El estudio parte de una realidad actual: el uso generalizado de teléfonos móviles equipados con cámaras de alta velocidad entre los alumnos de secundaria. Si la tecnología ya está en sus manos, la cuestión no es si debe utilizarse, sino cómo puede integrarse de forma rigurosa en el proceso educativo.
El equipo comparó los datos obtenidos con software libre con las grabaciones realizadas mediante el sistema 3DMA y marcadores ópticos pasivos, considerados el estándar de referencia en el análisis del movimiento. Las mediciones se centraron en el plano sagital e incluyeron:
- Flexión máxima de la rodilla en el contacto inicial.
- Flexión de la rodilla durante las fases de apoyo y de vuelo.
- Patrón de contacto del pie.
- Inclinación del tronco.
- Dorsiflexión del tobillo.
No se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los dos sistemas, un hallazgo con dos importantes implicaciones estratégicas. En primer lugar, valida metodologías accesibles para su uso en el aula, lo que hace que el análisis biomecánico esté más al alcance de todos sin comprometer la fiabilidad en determinados contextos. En segundo lugar, refuerza el papel de la 3DMA como sistema de referencia para validar herramientas y procedimientos.
Los resultados se presentaron en ponencias orales y pósteres en congresos nacionales e internacionales, así como en capítulos de libros publicados en obras colectivas. La tecnología respalda la producción científica y, a su vez, esa investigación sirve de base para la práctica profesional.
Biomecánica aplicada al ciclismo: precisión en cada pedaleo
Mientras que el estudio sobre el running se centró en la validación metodológica y en aplicaciones educativas más amplias, el análisis cinemático de Funes sobre el ciclismo tenía como objetivo optimizar la técnica y reducir los factores de riesgo asociados a los movimientos repetitivos del pedaleo.
En el estudio El efecto de las alzas de talón con diferentes alturas sobre el desplazamiento lateral de la rodilla y la dinámica del pedaleo, presentado como ponencia oral en un congreso internacional, se analizó el impacto de incorporar alzas de talón de 1, 2 y 3 cm en las zapatillas de ciclismo mientras los participantes pedaleaban a 120 vatios.
Los participantes eran ciclistas que recorrían aproximadamente 150 km a la semana y que presentaban una dorsiflexión limitada del tobillo y un valgo dinámico de la rodilla. Antes del análisis dinámico, se realizó una prueba de sentadilla con peso por encima de la cabeza para evaluar la movilidad y la alineación articular en contexto.
Los registros se realizaron utilizando 3DMA a 100 fotogramas por segundo, con y sin cada altura de elevador de talón. El análisis abarcó:
- Plano sagital: flexión y extensión de la rodilla y el tobillo, desplazamiento anteroposterior de la cadera y posición de la rodilla respecto al eje del pedal.
- Plano frontal: movimiento lateral de la rodilla, relación entre la rodilla y el M5, y desplazamiento respecto al centro de la bicicleta.
La elevación del talón de 2 cm redujo el valgo de rodilla en el plano frontal, mejorando la alineación dinámica. El estudio también introdujo una nueva medida: la distancia frontal entre los cóndilos femorales laterales. Esta medida combina la distancia de ambas rodillas respecto al centro de la bicicleta cuando la biela se encuentra en una posición de 90 grados.
Es aquí donde la biomecánica va más allá de la mera descripción y se convierte en prescriptiva: la tecnología no se limita a medir, sino que genera conocimientos que pueden aplicarse en la práctica.
El trabajo también permitió ajustar la altura del sillín para mantener la extensión de la rodilla dentro de un rango saludable de entre 140 y 150 grados. Es un ejemplo de cómo el análisis cinemático puede integrarse con ajustes técnicos y la prevención de sobrecargas para respaldar un ajuste de la bicicleta basado en la evidencia.
De la técnica de disparo al riesgo de lesión: uso del análisis cinemático en el fútbol para anticipar lesiones del recto femoral
El próximo objetivo de David Funes Pol es presentar una ponencia formal ante la Sociedad Española de Medicina Deportiva sobre el análisis cinemático del disparo en el fútbol y su relación con las lesiones del recto femoral.
La propuesta sigue un enfoque preventivo. El disparo es un movimiento explosivo que implica una aceleración angular de la cadera, una rápida extensión de la rodilla y una coordinación intersegmental a alta velocidad. Dado que el recto femoral es un músculo biarticular, está sometido a una tensión considerable durante fases específicas del movimiento.
El análisis mediante 3DMA permitirá examinar la secuencia angular entre la cadera y la rodilla, las velocidades angulares máximas, las fases en las que se produce el mayor estiramiento muscular, las asimetrías entre las extremidades dominante y no dominante, y la relación entre la técnica y la posible sobrecarga.
El objetivo es claro: identificar los patrones de riesgo antes de que se produzca una lesión, pasando de un enfoque reactivo a un modelo predictivo de prevención de lesiones deportivas.
Un modelo que conecta la universidad, la investigación y la práctica
La labor de Funes va más allá de las publicaciones individuales. Su participación activa en congresos y sus contribuciones a capítulos de libros sobre análisis cinemático y rendimiento consolidan una posición basada en la transferencia de conocimientos.
Esto refleja una visión a largo plazo. En lugar de limitarse a aplicar protocolos ya existentes desarrollados en otros lugares, 4DSAB Biomecánica genera evidencia, valida herramientas y desarrolla metodologías reproducibles para la educación física, el deporte de élite, la reincorporación al deporte y la prevención de lesiones. El uso continuado del sistema 3DMA confirma que se trata de una parte estratégica de la infraestructura del laboratorio, más que de un recurso ocasional.
Este rigor científico va de la mano de una cultura de profesionalidad, honestidad y apoyo individualizado. No se prometen resultados milagrosos; en su lugar, se desarrollan procesos coherentes y bien fundamentados.
Las cargas de entrenamiento se ajustan para reflejar la disponibilidad real de cada deportista, mientras que la planificación tiene en cuenta su entorno competitivo, su historial de lesiones y sus objetivos a corto, medio y largo plazo. El análisis biomecánico no se presenta como un informe aislado, sino como parte de una estrategia global.
En un sector plagado de soluciones rápidas, este enfoque para generar confianza constituye una ventaja estratégica.
Tecnología con un propósito y un impacto más allá del laboratorio
El trabajo de David Funes Pol demuestra que la tecnología genera valor cuando se integra en un sistema más amplio. El sistema 3DMA es más que un software de captura de movimiento: es una plataforma para poner a prueba hipótesis, generar resultados científicos, optimizar la técnica deportiva, reducir los factores de riesgo modificables, mejorar los procesos educativos y diseñar intervenciones individualizadas.
La captura de movimiento óptica 3D de alta velocidad y multiplano desglosa el movimiento en variables cuantificables. Sin embargo, lo que realmente marca la diferencia es su interpretación. Medir es sencillo; interpretar los resultados requiere formación, buen criterio y experiencia.
El impacto va más allá de los deportistas individuales. La introducción del análisis cinemático en el aula abre la puerta al desarrollo de conocimientos biomecánicos desde una edad temprana. Enseñar a los alumnos a analizar su propia técnica no solo favorece el rendimiento, sino que también fomenta una cultura de prevención de lesiones y conciencia corporal.
En el ciclismo, el ajuste de la bicicleta basado en la evidencia puede reducir la probabilidad de sobrecarga crónica y mejorar la eficiencia mecánica. En el fútbol, el estudio de la mecánica del disparo podría ayudar a reducir la incidencia de lesiones musculares tanto entre los jugadores en formación como entre los profesionales.
La visión es sistémica: el objetivo no es simplemente optimizar un movimiento aislado, sino crear entornos de entrenamiento más inteligentes.
Cuando la ciencia genera una ventaja competitiva
En un sector en el que el marketing suele preceder a la validación, David Funes Pol adopta el enfoque contrario: primero la evidencia, luego la comunicación; primero el análisis, luego la intervención.
El uso sistemático del sistema 3DMA en congresos, publicaciones y proyectos de investigación respalda una narrativa convincente: la biomecánica aplicada no es una teoría abstracta, sino una herramienta estratégica.
Esto lleva a una conclusión sencilla pero decisiva: entrenar más no garantiza un mejor entrenamiento. Entrenar con datos interpretados según principios científicos aumenta las probabilidades de éxito.
Esta historia de éxito no se basa en un único estudio ni en una tecnología aislada, sino en la convergencia de la experiencia académica, la investigación aplicada y la práctica profesional.
En un sector en el que la innovación se confunde a veces con la novedad, este ejemplo demuestra que la verdadera innovación surge cuando el conocimiento, la experiencia y la tecnología convergen en torno a un objetivo claro.
Cuando se aplica de forma eficaz, la biomecánica no es un lujo, sino una inversión estratégica. Y cuando el laboratorio y el entorno deportivo hablan el mismo idioma, el rendimiento depende menos de la intuición y se basa más firmemente en la evidencia.
Esa es la verdadera ventaja competitiva de aplicar la biomecánica al rendimiento deportivo.